
Feminismo rural, diálogo y premios: crónica del II Foro en Santa Fe
Santa Fe amaneció con esa energía que sólo tienen los días importantes. El II Foro de Género y Ruralidad tomó cuerpo y vida desde temprano en la ciudad. ATE Casa España fue llenándose de mujeres de todos los rincones: veintiún tonadas argentinas empezaron a mezclarse y las voces de Bolivia, Uruguay y Colombia se sumaron al coro. Lo hicieron posible MRA y el Gobierno de Santa Fe, con el apoyo del CFI y ONU Mujeres. Hubo diálogo, aprendizaje y redes. El final emocionó: la 4ª edición de los Premios “Lía Encalada”, para celebrar liderazgo, innovación y trayectoria.
La crónica empezó la noche anterior. A medida que fueron llegando, muchas se encontraron en una icónica chopería santafesina. Entre lisos y una picada, las historias afloraron; los kilómetros en la espalda pesaron menos con cada abrazo. Había de todo: desde la misionera que, con 83 años, decidió subirse al micro “para ver de qué estaban hablando estas chicas con eso de los ‘Premios Lía’”, hasta la productora que, desde Santa Cruz, primero viajó a Salta para ver a su madre y luego bajó a Santa Fe porque “ya que estaba, me quedaba cerca”. Esa previa dejó un mapa de acentos y risas que, al día siguiente, se transformó en sala colmada y agenda en marcha.
La bienvenida tuvo la voz de Pato Gorza, presidenta de Mujeres de la Ruralidad Argentina, quien señaló que “en un contexto difícil para todas, seguir hablando de género es una responsabilidad” y recordó que “somos diversidad territorial: parecemos distintas, pero estamos atravesadas por condiciones comunes”. La ministra de Igualdad y Desarrollo Humano de Santa Fe, Victoria Tejeda, remarcó: “Nos sentimos orgullosas de recibirlas por segundo año consecutivo en la Invencible provincia de Santa Fe”, y agregó que “en estos tiempos hay que activar la escucha, mirarnos a los ojos y poder dialogar, cuando el diálogo parece no ser una alternativa”.
La jornada abrió con acreditación y la bienvenida dejó una definición identitaria: para MRA, toda mujer que habita la geografía rural es mujer de la ruralidad. El clima estuvo marcado por la cercanía, los reencuentros y la chispa de “las chicas de los videos”: sí, MRA viene haciendo una serie de videos en Instagram sobre feminismo “que dan que hablar”, y muchas querían saludar, agradecer o seguir la conversación cara a cara.
La conferencia marco estuvo a cargo de Mariana Stegagnini (MRA) quien retomó claves del informe de brechas —dimensión económica y cuidados— y trajo la perspectiva feminista para encuadrar los debates y pensar el futuro, acompañando el lema del Foro “con los pies en la tierra y el futuro entre las manos”. Luego llegó el panel nacional “Experiencias colectivas de mujeres en los territorios”, con María Elena Salomón (Mujeres de la Viña, Mendoza), Delia Quinteros (Biblioteca Popular, Santa Lucía, Tucumán) y Juana Rodríguez (Federación Agraria Argentina, Santa Fe), moderado por Susana Mirassou. Siguió el panel internacional “Hacia una agenda regional de mujeres rurales agrupadas”, con Yessica Yaña (Comunidad Aymara, Bolivia), Leticia Cabrera (Red de Semillas Nativas y Criollas, Uruguay) y Liliana Jiménez (Fundación Amarella, Colombia), moderado por Alicia Ciciliani; y el panel institucional “Alianza Estado–organizaciones para políticas públicas efectivas”, con Marcela Garavano (CFI) y Ma. Eugenia Chapero (Cámara de Apelación), moderado por Luciana Imbrogno.(Subsecretaria de Desarrollo y Producción Vegetal del Ministerio del Agro y la Producción de Misiones).
Hubo reconocimiento para casi 100 postuladas 2025: sala colmada, aplausos, fotos y una postal de federalidad viva. Al caer la tarde, la expectativa se podía tocar. Detrás de cada nombre había una postulación hecha por alguien cercano —una amiga, una hermana, una vecina, una compañera de trabajo—; ser postulada es, ante todo, haber sido vista. A veces se sabe quién puso la mirada; otras, no. En el fondo, todas sabemos que es reconfortante —ante tanta injusticia— que alguien se detenga en el quehacer diario o crea que esa historia merece contarse. Ser premiada, además, amplía el foco: un jurado de mujeres eligió una trayectoria entre muchas, todas con razones enormes, y, esta vez, una —o dos por categoría— volvieron a casa con la estatuilla y tres bolsas cargadas de regalos y cosas ricas.
La 4ª edición de los Premios “Lía Encalada” distinguió a mujeres por su impacto territorial, innovación y liderazgo:
- Agricultura: Inés Morales (Neuquén) y Elba Cristina Barchuck (Misiones).
- Agroecología: Alicia Schvartzman (Entre Ríos).
- Comunicación: Rosana A. Erviti (Río Negro) y Sofía I. Bauzá (Buenos Aires).
- Cooperativismo: Carolina Gutiérrez Zaldívar (Misiones).
- Economías regionales: Alejandra V. Michel (La Rioja).
- Educación: Mariana R. Gramajo (Santiago del Estero).
- Ganadería: Mónica Robinson (La Pampa).
- Gremialismo: Juana Rodríguez (Santa Fe).
- Grupos: Mujeres de la Viña (Mendoza).
- Investigación: Liliana Wehrhahne (Buenos Aires).
- Juventud: Julieta Ayas (Córdoba) y Nelly L. Mamani (Salta).
- Lechería: Yoana Nasutti (Santa Fe).
- Salud: Guillermina Pascolini (Misiones).
- Servicios agropecuarios: María Agustina Pividori (Córdoba).
- Trabajadoras: Marta I. Espíndola (Entre Ríos) y María F. Labiano (San Luis).
- Trabajo social: Ana María Deambrosi (Santa Fe).
- Valor agregado: María Fernanda López Morillo (Salta).
El foro terminó y la rueda sigue: en 2026 queremos llegar a más parajes, sumar más voces y convertir cada aprendizaje en política y oportunidad. Quedan fotos, abrazos e historias con nombre propio; pero, sobre todo, queda una agenda abierta que empuja: más formación, más alianzas, más presencia en cada mesa donde se decide. Volvemos a casa con las manos llenas de tareas y el corazón encendido. En un año nos volveremos a encontrar —aún sin sede definida— para un tercer foro y una quinta edición de los ya icónicos Premios “Lía Encalada”.



















